Está claro que a los únicos que nos importa de verdad nuestra salud, es a nosotros mismos (bueno y familiares y amigos). Y por eso, de nosotros depende el disfrutar de buena salud o no. No podemos dejarlo en manos de otros, al menos no completamente.

Es una conclusión a la que he llegado hoy al fijarme (conscientemente) en la máquina expendedora de comida y bebidas de mi trabajo. No hay una sola cosa que no sea perjudicial para el cuerpo de una manera u otra! ¿A caso a las empresas no les importa la salud de sus empleados? Pues debería, porque cada vez que uno se pone enfermo y no va a trabajar, le cuesta dinero.

Máquina comida basura

Desde bebidas hipercalóricas a bebidas “light” pero endulzadas con Aspartamo (ya expliqué su peligrosidad en un artículo anterior); desde todo tipo de chocolatinas a patatillas, también conocidas como “Chips”, consideradas por los médicos como uno de los peores alimentos disponibles actualmente que podemos comer. En fin, que la elección se hace muy difícil, sinó imposible, si uno quiere mantener su cuerpo sano.

Y encima ahora en los colegios Estados Unidos quieren incorporar en dichas máquinas un sistema que identifica si el niño es obeso, para denegarle la comida basura que esté intentando comprar. ¿Y los que no son obesos, pero acabarán así si siguen comiendo eso? ¿No sería mejor dejar de ofrecer a los niños ese tipo de alimentos? Los médicos y nutricionistas ya aconsejan no exponer a los niños y adolescentes a esa comida. Pues a qué esperan los colegios para cambiar!!

Quizás tendrá que salir de nosotros, los interesados por nuestra salud, el sugerir a los encargados de las empresas, colegios e institutos que incorporen alimentos más sanos en las máquinas que ponen a nuestra disposición.

Entradas relacionadas

Tags: , ,

Deja tu comentario aquí